sábado, 14 de mayo de 2011

El Lenguaje Oral y La Música

DESARROLLO DEL LENGUAJE EN LOS NIÑOS

El lenguaje es el principal medio de comunicación de los seres humanos, a través de él podemos intercambiar información, mensajes, ideas y sentimientos. Es una destreza que se aprende de manera natural en los primeros años de vida, pues el niño empieza a hablar en interacción con su madre y con los adultos.

Para el desarrollo del lenguaje existen dos factores necesarios e importantes: La maduración biológica y las influencias ambientales, el primero está referido a los órganos que intervienen en el habla, que nos hacen capaces de emitir sonidos, palabras, frases y comunicarnos oralmente; el segundo se refiere a que los niños necesitan de oportunidades que brinda el entorno y de una estimulación adecuada, al utilizar el lenguaje oral, el niño recibirá el afecto y la atención de los padres y se dará cuenta que hablar es necesario para comunicar sus necesidades y deseos.

El Cerebro

El cerebro humano constituye el órgano más importante y de mayor complejidad del sistema nervioso, es un órgano que durante la infancia sufre cambios madurativos y que es altamente sensible a los estímulos externos. Anatómicamente lo podemos dividir en dos hemisferios (derecho e izquierdo), cada uno con características funcionales diferentes y especiales, compuestos por lóbulos y cubiertos por una estructura denominada corteza cerebral en la cual se encuentran las áreas del desarrollo humano.

Los estudios neuroanatómicos han demostrado que el hemisferio izquierdo se especializa en el procesamiento del lenguaje y el hemisferio derecho en la percepción y procesamiento de la música.

El cerebro humano funciona por medio de conexiones (sinapsis) que realizan las células cerebrales denominadas neuronas y que son las encargadas de transmitir el impulso nervioso que determina nuestra conducta.

El cerebro humano presenta una alta capacidad de aprendizaje y posee la propiedad de funcionar en situaciones extremas o de déficit tanto orgánicos como funcionales, esta capacidad se denomina plasticidad cerebral.

El efecto “Mozart” y el efecto “Tomatis”

A mediados del siglo XX, un médico otorrinolaringólogo francés Alfred Tomatis, inició una propuesta de rehabilitación dirigida a personas con dificultades auditivas o de lenguaje.

Su programa terapéutico consistía en la estimulación musical a través de escuchar piezas de Mozart y otros compositores clásicos, obteniendo cambios positivos en la rehabilitación del lenguaje y en el desarrollo del habla, a este efecto se le ha denominado “efecto Tomatis”. Asimismo este eminente médico, elaboró un nuevo modelo de crecimiento y desarrollo del oído humano y reconoció que el feto escucha sonidos dentro del útero materno (tales como los movimientos de la digestión, los ritmos cardíacos y la respiración de la madre). Observó también que el recién nacido se relaja cuando oye la voz de la madre.

En 1993, Rauscher y colaboradores de la Universidad de California, publicaron los resultados obtenidos en una investigación realizada con grupos de estudiantes universitarios, a quienes se les expuso a escuchar durante 10 minutos una sonata de Mozart, logrando puntuaciones altas en las pruebas de habilidades visoespaciales y cognitivas en general, así como un incremento transitorio del cociente intelectual. A este hallazgo se le denominó “efecto Mozart”.

Estudios posteriores han demostrado que el escuchar música de Mozart desencadena cambios de conducta (en relación a estados de alerta y calma), afectividad (induce estados emotivos) y metabólicos (aumento del contenido de calcio y dopamina en el cerebro).

La música y sus efectos en el desarrollo del cerebro

Las investigaciones que se han referido al efecto de la música sobre el cerebro infantil, han coincidido en que ésta provoca una activación de la corteza cerebral, específicamente las zonas frontal y occipital, implicadas en el procesamiento espaciotemporal.

Asimismo al evaluar los efectos de la música a través de registros de electroencefalogramas, se ha encontrado que la música origina una actividad eléctrica cerebral tipo alfa. Todo lo anterior se traduce en lo siguiente: la música (sobre todo la música clásica, de Mozart) provoca:

  • Aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños.
  • Mejora la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejos.
  • Es una manera de expresarse.
  • Introduce a los niños a los sonidos y significados de las palabras y fortalece el aprendizaje.
  • Brinda la oportunidad para que los niños interactúen entre sí y con los adultos.
  • Estimula la creatividad y la imaginación infantil.
  • Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.
  • Provoca la evocación de recuerdos e imágenes con lo cual se enriquece el intelecto.
  • Estimula el desarrollo integral del niño, al actuar sobre todas las áreas del desarrollo.

¿La Música, es un lenguaje Universal?

La música representa un papel importante en el proceso enseñanza aprendizaje de los alumnos (sobre todo los de educación inicial), por lo tanto, los maestros, las instituciones educativas, los padres y el personal de salud, deben conocer los alcances y beneficios que se derivan del empleo de la música como parte importante de la educación integral del menor.

Humberto Ecco (Crítico literario, semiólogo y escritor (S.XX)) fue uno de los primeros en pronunciarse al respecto, diciendo que la música no es un lenguaje universal porque carece de contenido semántico. Al no tener un significado concreto, no se puede entender por todos de la misma manera, cada oyente la interpreta de distinto modo. Pero no por ello se puede negar que la música sea un lenguaje, ya que es una comunicación y expresión, y tienen sus códigos específicos de representación e interpretación. Es un lenguaje hecho arte, más expresivo si cabe que la propia lengua. Es creada por un compositor, transmitida por un intérprete, escuchada y recreada por los oyentes que la percibimos, aunque sea de diversa forma, incluso atribuyéndole significados que ni siquiera el autor hubiese imaginado. Del carácter inefable de la música se hace eco Aldous Huxley en su famosa frase: “la música expresa lo inexpresable”. La música, como arte se encuentra situada en el marco de los lenguajes artísticos, diferenciándose de estos en que junto a la poesía, se transmite en el tiempo. A través de la música se pueden describir situaciones, expresar sensaciones, emociones, sentimientos o ideas puramente musicales. La profusión de todos ellos, expresados a través de la historia, y en la música perteneciente a diversas culturas, es innumerable. Es un lenguaje que puede tener más significados que el lenguaje oral, por dicho motivo.

Es innegable que la música y la palabra comparten algunas formas de organización y expresión. Estos dos medios de comunicación tienen en común el ritmo, la entonación, la dinámica y la agógica, que se encuentran tanto en el discurso oral como en el discurso musical. Los dos necesitan de estos elementos para mantener el interés en el oyente o receptor, que unen y matizan lo que se desea trasmitir. Al hablar nos expresamos de diferentes maneras, dependiendo de lo que queremos comunicar. En música ocurre exactamente lo mismo. La música, así como el lenguaje escrito, tiene sus pausas, sus acentuaciones y sus cadencias. También pueden compartir la forma. Un claro ejemplo lo podemos encontrar en las narraciones tanto escritas como musicales. Las dos formas de expresión necesitan de una exposición-planteamiento, desarrollo-nudo y desenlace para contar o recrear la historia que quieren trasmitir.

Por todo ello es innegable que la música aunque no sea un lenguaje universal si que es un lenguaje, y un indudable medio de expresión. Como dijo Aristóteles, la música expresa los movimientos del alma.

Por medio de la música se han plasmado tanto ideas, sentimientos como ideologías: nace de las formas de vida de un pueblo, por lo que a través de ella podemos conocer, valorar y respetar, la diversidad cultural a la que hoy día tenemos acceso.

Esta información pude ser, como he dicho anteriormente, interpretada de diversas maneras, pero no deja impasible a nadie. La música puede que no sea experimentada igual por cada oyente, pero lo importante es que, en cada uno, suscita una respuesta. A veces, la reacción es colectiva. Sólo hay que observar, por ejemplo, cuando se interpreta en Viena, el primer día del año, la Marcha Radeztky de Johann Strauss. Como los oyentes, la primera vez es probable que fuese de manera espontánea, pero ahora convertida en tradición, la acompañan dando palmadas cuando escuchan el “refrían” o estribillo de esta obra. Igualmente sucedió cuando se escuchó por primera vez el Aleluya del Mesías de Georg F. Haendel en Inglaterra. La emoción que sintieron el rey y toda la corte les hizo ponerse en pie, como homenaje ante la grandiosidad expresada en este fragmento. Una de las formas musicales que expresan una ideología colectiva, son los himnos. En la catedral de Turín, San Ambrosio los creó y cultivó con el beneplácito de San Agustín. Las marchas tienen el ritmo muy marcado, pueden ser tristes o alegres, con lo cual el oyente se deja llevar por lo que la música le transmite: fuerza, tristeza o alegría.

Por ejemplo, si asistimos a la representación de una ópera y ésta es cantada en otro idioma distinto al nuestro, que no conocemos, aunque no entendamos lo que dicen, al ser una representación basada en la música nos trasmitirá la fuerza o la delicadeza de la obra, que nos hará experimentar diferentes estados de ánimo. Sin embargo si fuésemos a ver una obra de teatro y resultase que la representan en un idioma que desconocemos nos costará más entenderla porque no está expresada o acompañada por la música.

Hay que tener en cuenta también, que aunque una obra o fragmento pueda trasmitir al espectador “algo”, ese “algo” será procesado de manera diferente por cada individuo, dependiendo de su personalidad y de su biografía. En algunos casos, el significado de una música en concreto está explicitado por el autor, Bien a través de un narrados que forma parte de la obra, ofreciendo pautas para la interpretación correcta de ésta, como se da en el caso de “Pedro y el lobo” de Sergei Prokofiev. En la gran cantidad de música hasta ahora conocida, encontramos obras que ofrecen una libre interpretación al oyente, que las puede recrear en su imaginación, y obras que harán reconocer fielmente la historia, la descripción, o las emociones expresadas, según se trate de música descriptiva, incidental, o romántica. No podemos obviar la música pura, el placer estético que supone escucharla.

El arte musical tiene tanto poder de transmisión de sentimientos e ideas que se utiliza en la actualidad en todos los medios de comunicación. Pensemos en una película. Ésta no sería la misma sin música, ha de contar una historia en unas dos horas, y en ese espacio de tiempo tiene que cautivar al espectador. Aunque ese espectador no lo tenga en cuenta la música le esta ayudando y facilitando la comprensión de la historia. La música se utiliza para potenciar escenas que la imagen no es capaz de expresar por sí sola. Por lo tanto la música se está utilizando como medio de expresión y comunicación. Puede ser el mensaje en sí misma, la reforzadora del mensaje o simplemente ser una signo de puntuación como por ejemplo las ráfagas en la radio o en programas de televisión.

A través de los breves ejemplos expuestos, se puede observar que la música se encuentra en todas partes. Nuestro entorno, está lleno de mensajes musicales. Por ello es tan importante que desde la educación se asimilen este concepto y se divulgue.

Comenzando en la educación musical en la escuela, y a través de los distintos bloques de contenidos: voz y canto, instrumentación, movimiento y danza, lenguaje musical y audición musical, los estudiantes adquirirán los instrumentos necesarios para explorar y entender las capacidades expresivas de la música y del propio sonido, así como desarrollarán la capacidad de expresar ideas puramente musicales o artísticas, sensaciones, situaciones, emociones y sentimientos, utilizando bien la voz, instrumentos, objetos sonoros, o su cuerpo, entre otros, para dicho fin.

Por último, y debido al entorno musical que nos rodea, es importante fomentar desde la educación la importancia de la música en la vida del ser humano, como un arte que desarrolla nuestras capacidades cognitivas, psicomotrices y afectivo-sociales, la sensibilidad hacia lo estético en general y hacia el fenómeno sonoro en particular.

El qué y el por qué de la educación musical

La educación musical es una actividad pedagógica, que involucra diversos aspectos del desarrollo del niño. Específicamente en el nivel inicial de educación musical comprende un conjunto de actividades que le permiten al niño manejar su voz, afinar su oído, desarrollar su sentido rítmico natural y expresarse corporalmente mediante ella. Todas estas actividades estas integradas de manera equitativa en un programa variado, significativo, interesante y diversificado de acuerdo a la edad y demás características del grupo de niños

La educación musical puede ser concebida o como un medio o como un fin en si misma. Como medio, la educación musical nos permite motivar, desarrollar o reforzar nociones propias de otros aprendizajes. Concretamente podemos desarrollar nociones lógico matemáticas, o juegos musicales. Como fin en si misma, constituye un excelente vía de expresión, comunicación y creación que ejercita nuestra sensibilidad humana, la inteligencia creadora y la imaginación

Su importancia ha sido reconocida desde el principio de las civilizaciones, por ello grandes pensadores como Platón, Aristóteles, Montaigne, Rousseau, Goethe asignaron a la música un papel educativo de mayor significación. En la actualidad, se reconoce que la música juega un importante rol que favorece y dispone positivamente al niño, forma su personalidad, sus sentimientos, su cuerpo y su inteligencia

La actividad musical se desarrolla en función de juegos, en tanto estos sintetizan la realidad con la fantasía; el aprendizaje, con la vida. Al respecto Pescetti afirma que “los juegos son herramientas de la alegría, y la alegría, además de valor en si misma es una herramienta de la libertad” a la par sostiene “si el sistema educativo se atreviese a jugar no habría más que se coherente con lo que tanto afirma: que el juego es un factor esencial en el buen desenvolvimiento físico y psicológico de los niños.

En un principio, el aprendizaje musical se realiza de manera inconsciente, la función del maestro es facilitar la progresiva toma de conciencia de los diversos elementos de la música por parte del niño

Séller (1999: 26) considera que “la música tiene esencial interés de afecto tanto como para los cantantes como para los espectadores en cuanto a la memoria, disciplina, gesticulación, y tono de voz se refiere”.

La falta de apropiación de la música como estrategia para desarrollar de manera efectiva el proceso de adquisición del lenguaje oral del niño en el Nivel Inicial se dificulta debido a la poca disposición del docente para actualizarse continuamente, la falta de creatividad e incentivo para practicar la música y desarrollar el lenguaje oral, escasos especialistas en el área que generen una enseñanza de calidad en los niños, poca imaginación por parte del docente en insertar actividades lúdicas que propicien el canto en los escolares.

De igual manera, la poca preparación académica por parte de supervisores y de directores, que han olvidado su rol de acompañantes en el proceso formador, por otro lado se observa también la escasa oferta que existe en cuanto a la capacitación sobre la música, que permita a los docentes la vinculación del área con la construcción del conocimiento de la lengua oral.

Situación Didáctica

Competencia: interpreta canciones, las crea y las acompaña con instrumentos musicales convencionales o hechos por él.

Objetivo: Los niños crearan una canción con ayuda del profesor a través de sus palabras.

Activación de conocimientos Previos: Los niños escucharan la canción del vampiro negro, y responderán a preguntas como: ¿para qué sirven las canciones?, ¿Quién las escribe?, ¿ustedes podrían escribir una canción?

Secuencia Didáctica:

1. Los niños responderán a la siguiente pregunta: ¿Qué les da miedo?, todas sus respuestas se irán anotando en el pizarrón.

2. Escucharan la explicación que eso que les da miedo lo harán una canción para que así ya no cause miedo.

3. ¿Qué les gustaría que le pasara a lo que les da miedo?, sus respuestas serán anotadas en el pizarrón e irán con ayuda del maestro, estructurando la canción.

4. ¿Qué tipo de música les gustaría? , ¿alegre, triste, de miedo, de amor?

5. Los niños se aprenderán su canción y la compartirán con otros grupos.

Material: Pizarrón, plumones y guitarra.

Tiempo Estimado: 1 clase de 30 a 45 minutos.

Conclusiones

En mi poca experiencia de 5 años como profesor de Educación Musical o Música me he dado cuenta de que esta es una herramienta que podemos explotar con unos resultados excelentes para el desarrollo del lenguaje oral y no se diga para el lenguaje escrito, pero esta vez nos centraremos un poco más en el lenguaje Oral.

Esta clase desde mi punto de vista no recibe la importancia debida, a pesar de que es una de las que el alumno más disfruta, por una parte los papas creen que sus hijos van a salir del preescolar como unos grandes cantantes o unos grandes concertistas tocando algún instrumento, y la otra parte cree que esta clase solo es de relleno o para entretener a los niños, pero no es ni una ni otra la respuesta, Música en preescolar es un complemento esencial dentro de la escuela, a través de ella podemos trabajar todos los campos formativos, en muchas planeaciones las maestras utilizan como cierre una canción que hable sobre el tema trabajado. El niño está rodeado de música, en el transporte, en el auto, en la Tv, en el cine, etc., el niño es capaz de recordar tanto las canciones comerciales, como las poco escuchadas como las de la escuela, y lo que es mejor entenderlas, y cuando hay alguna palabra que no entiende muy bien la infiere por el contexto de la canción, a través de sus funciones mentales superiores, como ejemplo puedo compartir la canción del “vampiro negro” la cual una de sus estrofas dice:

Yo soy el vampiro negro,

que nunca tuvo un coche

y cuando tuve uno,

las llantas le poche.

Cuando se les pide a los niños de entre 4 y 6 años cantarla para recordar, ellos cambian “ponché” por “desinflé”, no solo saben el significado de la palabra ponchar sino que además utilizan un sinónimo.

Esto es algo de lo que nos dice Vigotsky al respecto: Las funciones mentales superiores se adquieren y se desarrollan a través de la interacción social. Puesto que el individuo se encuentra en una sociedad específica con una cultura concreta, estas funciones están determinadas por la forma de ser de esa sociedad. Las funciones mentales superiores son mediadas culturalmente. El comportamiento derivado de las funciones mentales superiores está abierto a mayores posibilidades. El conocimiento es resultado de la interacción social; en la interacción con los demás adquirimos conciencia de nosotros, aprendemos el uso de los símbolos que, a su vez, nos permiten pensar en formas cada vez más complejas. Para Vygotsky, a mayor interacción social, mayor conocimiento, más posibilidades de actuar, más robustas funciones mentales.

No solo las canciones que se cantan dentro del preescolar ayudan a este reforzamiento, no solo en pronunciación sino en entonación, las canciones comerciales también lo hacen, la tremenda influencia que generan los medios de comunicación es muy difícil de controlar por lo que debemos también tomarlo como una ayuda en cuestión de lenguaje, fuera de la escuela el niño es bombardeado por música de diferentes géneros llamémosle pop, Reggae, etc., además no solo en nuestro idioma, pero nos toca a nosotros como docentes trabajar sobre la música tradicional mexicana y clásica (claro obras fáciles y digeribles para los niños, no podemos ponerle una pieza muy pesada por qué no la soportaría, debe ser poco a poco ya que no está acostumbrado). En cuestión de música tradicional mexicana no me refiero al “Mariachi Loco”, debemos investigar canciones tradicionales de cada estado de la República, de tipo prehispánica, en fin todo lo que nos recuerde nuestras raíces.

No es que me este desviando del tema principal lo anterior es un preámbulo, ya que con la música instrumental podemos a través de ella estimular el lenguaje oral, la dicción y fortalecer las letras, silabas y palabras que al menor le cuestan más trabajo pronunciar, como la “erre”, “pra”, “tla”, “dla”, etc.

Dentro de mi experiencia, he ido recopilando ejercicios tomados de diferentes cursos, algunos de canto, que a mi entender los he adaptado a los pequeños con buenos resultados en materia de lenguaje oral, en Lactantes, Maternales y Preescolares, no puedo atribuirme todo el crédito, esto como lo he manifestado desde un inicio la Música es un reforzador, y como lo dice Vigotsky el lenguaje se da a través de la socialización.

Este es un artículo sobre los niños con problemas de lenguaje y la música:

Antonio Martín/DICYT Existen menores que, a una edad temprana presentan problemas de lenguaje oral atribuibles a factores funcionales. Son, por ejemplo, los niños que pronunciar correctamente determinados fonemas, como la erre o la ese, o tienen un timbre de voz alterado. Para este colectivo, una profesora de la Universidad de Burgos ha creado un método que se basa en ejercicios musicales y que ha obtenido resultados interesantes a nivel experimental. La música, como recurso frente a determinados problemas del lenguaje oral.

Recogido en una obra titulada Música y logopedia, Esther Ruiz Palomo, profesora del Departamento de Didácticas específicas de la UBU ha planteado una didáctica dirigida a logopedas, maestros y especialistas en educación musical e infantil. La especialista observó, mientras era docente de una escuela de música, que determinados niños con problemas en el lenguaje oral corregían esta situación mientras permanecían en este centro. "Busqué información y observé que la mayoría de los logopedas proponían tratamientos en los que se incorporaban ejercicios musicales, como la entonación, entonces pensé en que determinadas prácticas podrían servir para realizar una intervención curativa o preventiva", plantea a DiCYT.

Como el padre Gabriel en la película La Misión, que provisto de un simple oboe se propuso evangelizar a los indios guaraníes, Ruiz decidió actuar del mismo modo. Cogió una flauta dulce y los instrumentos de un aula de Primaria del colegio Fernando de Rojas de Burgos (como por ejemplo, xilófonos o triángulos) y empezó una intervención indirecta usando la música como herramienta. "Quería evitar que estos menores con problemas de lenguaje oral realizaran ejercicios monótonos, como los de inspiración-respiración". Paralelamente, una logopeda realizaba la intervención directa.

Alguno de los ejercicios se basaban, por ejemplo, en la elección de una canción que contenía el fonema con el que se trabajaba. Entonces se incorporaban actividades de técnica vocal, de ritmo, de percepción auditiva y de respiración, con la música como hilo conductor. Al final, se conminaba a los niños a interpretar la canción con la que se reforzaba la práctica de ese fonema. "Los chicos percibían los ejercicios como un juego", relata la investigadora. La actividad se llevó a cabo con un grupo experimental, mientras que otro de control seguía las pautas convencionales.

El programa, realizado en 15 semanas, obtuvo resultados "importantes". De los siete niños que pertenecían al grupo experimental, cuatro obtuvieron el alta. En el grupo de control no hubo ninguna mejora. La experta modificó con estas actividades aspectos funcionales que permitían superar el problema de lenguaje oral: como la capacidad de soplo, la respiración, la habilidad bucolabial, la suficiencia nasal, la adecuación del ritmo o la discriminación auditiva. "Se obtuvo una corrección general del 85% de los aspectos funcionales", resume. Los resultados de la investigación han sido remitidos a las publicaciones Logopedia, Foniatría y Audiología y Música y Educación.

Dislalia y disfonía

Ruiz Palomo explica que los problemas del lenguaje oral pueden ser funcionales. En este caso, "no hay problemas orgánicos que requieren intervención médica o problemas psicológicos profundos, que necesitarían asistencia psicológica". Los problemas funcionales no son corregidos a determinadas edades de forma natural. La dislalia es uno de estos problemas del lenguaje oral. Consiste en la pronunciación errónea de fonemas como la erre, la ese o la te. "Su etiología es amplísima, por lo que puede ser causada por múltiples factores", resume la investigadora, que pertenece al Área de Expresión Musical de su departamento. La disfonía, por su parte, es la alteración de funciones normales de la voz. Produce un timbre de voz diferente al que correspondiera a ese individuo. Es observable, por ejemplo, cuando una chica delgada tiene un vozarrón grave. En el caso de ser un problema funcional, se puede corregir.

Este articulo junto a mi pequeña investigación, me da más ánimo para seguir adelante con mi trabajo, los resultados aunque no se notan mucho me dicen que voy por buen camino, no dejo de agradecerle a Dios por este talento de Músico que me dio, a quienes me invitaron a trabajar con pequeños, mis Maestras Hortensia y Blanca Perla Carrasco de la ENMJN que me enseñaron a encauzar mis conocimientos musicales hacia los niños, al Maestro Luis María Pescetti ya que a través de el descubrí que si las canciones y los juegos no me divierten a mi no divertirán a mis niños y a todos mis nuevos asesores que me están enseñando todo sobre el desarrollo de los niños y a como ser un mejor docente para que la educación en nuestro país sea cada vez de más calidad.

Bibliografía

http://www.psicologia-online.com/infantil/musica.shtml

http://musicaymovimiento.blogspot.com/2008/01/desarrollo-del-lenguaje-en-los-nios-de.html

http://www.filomusica.com/filo82/lenguaje.html

http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Musica-Para-El-Desarrollo-Del/1212938.html

http://www.dicyt.com/noticias/musica-para-superar-problemas-del-lenguaje-oral